Sí, amigo, estás en la tienda ladilla. Tranquilo, que hemos desinfectado. Ve con cuidado y no tires nada de las estanterías. Te estamos vigilando con un circuito cerrado de cámaras, así que al loro con lo que mangas. Por razones higiénicas, los gallumbos no se devuelven, aunque conviene matizar que las bragas usadas no nos disgustan. Pero ésa es otra historia.